Belleza con Propósito: Empoderamiento y Amor Propio para Madres en la Fundación IMAT
Proyecto CAS, realizado con la fundación IMAT.
Muchas veces cuando pensamos en esta fundación, inmediatamente se nos vienen a la cabeza los niños que padecen cáncer, y se nos olvidan, aquellas personas que sufren aún más y que cargan con el dolor de tener un hijo con esta enfermedad.
Las madres, son sin duda el apoyo más grande que tienen los niños que padecen de cáncer, dentro del tiempo que obtienen su tratamiento. En muchas ocasiones, estas mamás se dejan consumir completamente por la situación de sus hijos, y se olvidan de su bienestar propio. Teniendo esto en cuenta, es que como grupo quisimos brindarles a ellas unos espacios en los que pudieran reconectar con ellas mismas y darse cuenta de que al igual que sus hijos, ellas también son importantes y deben ser una de sus propias prioridades.
En la búsqueda por que realizar, muchas cosas se nos vinieron a la cabeza, pero cuando el maquillaje llego a colación, fue un sí rotundo. Para el grupo como mujeres, el maquillaje es mucho más que productos cosméticos que nos ayudan a cubrir imperfecciones. Este, desde nuestro punto de vista, es un momento de relajación que nos permite conectar con nosotras mismas para realzar nuestra belleza natural. Es por esto que, usamos el maquillaje para transmitir el mensaje principal, el cual es el amor propio.
Dentro de la metodología, nosotras estuvimos asistiendo todos los miércoles durante tres meses a la fundación. El primer mes nos centramos en dar charlas acerca de la autoestima, con el fin de reforzar este concepto en las mamás para que al momento de usar el maquillaje ellas superan que no es con el fin de tapar sus imperfecciones o cambiarlas, sino de entender que somos perfectas naturalmente y que el uso de estos productos cosméticos es un método para realzarla.
Cuando ya sentimos que habíamos hecho un buen trabajo con las charlas, pasamos a traer el maquillaje. Para esto, compramos unos kits muy completos, personalizados para cada mama. Cada miércoles, nos reuníamos con una mama y les dábamos clases personalizadas de maquillaje, y cuando finalizábamos les regalábamos el kit, para que ellas pudieran seguir practicando.
Dentro de este proyecto, pudimos compartir con muchas mamás que nos abrieron su corazón y nos contaron su experiencia y testimonio de vida, y somos capaces de decir, que aprendimos mucho más de ellas, que ellas de nosotras. Nos dimos cuenta de lo fuerte que es el amor de una madre hacia sus hijos y entendimos que detrás de cada niño que padece esta enfermedad, hay una mama fuerte, que día a día busca dar lo mejor de sí por el bienestar de sus hijos.
