El proyecto CAS realizado en la clínica IMAT tuvo como propósito fundamental analizar la influencia de la colorimetría en el estado anímico de niños pacientes con cáncer, transformando el entorno hospitalario en un espacio de bienestar. A través de actividades dinámicas y el uso estratégico de diversas paletas de colores, la iniciativa no solo buscó generar sensaciones de tranquilidad, alegría y motivación, sino que se convirtió en un canal de comunicación esencial: el manejo de estas paletas permitió a los niños expresar con precisión cómo se sentían en momentos específicos, encontrando en el color un lenguaje para manifestar emociones que a veces las palabras no alcanzan a explicar.
Durante el desarrollo del proyecto, se observó una respuesta profundamente positiva por parte de los pacientes pediátricos, quienes mostraron un mayor entusiasmo y comodidad al participar en las dinámicas. Este impacto trascendió lo visual, influyendo directamente en su disposición ante el tratamiento y en su resiliencia emocional. Asimismo, el proyecto dejó una huella significativa en la comunidad y en sus integrantes, permitiendo fortalecer valores humanos fundamentales como la empatía, el trabajo en equipo y la responsabilidad social. En última instancia, los resultados evidencian que el uso consciente de la colorimetría es una herramienta terapéutica poderosa, capaz de mejorar significativamente la calidad de vida y la salud emocional de los pacientes más pequeños.
